El dolor de muelas se caracteriza por aparecer sin avisar, y trae consigo una molestia muy intensa sufrida prácticamente por todos. No solo interfiere en la rutina diaria, la concentración e, incluso, en nuestro buen humor.
También nos impide llevar una vida normal y es entonces cuando empezamos a buscar soluciones que ayuden a aliviar la aflicción. Por ello, saber cómo quitar el dolor de muelas puede ser muy útil.
En este artículo vamos a daros algunos remedios caseros que (de verdad) contribuyen a paliar el dolor.
Causas del dolor de muelas
Pero antes de meternos de lleno en los consejos, es importante detectar las causas que pueden llegar a producir dolor de muelas.
Si identificamos su causa, seremos más eficaces a la hora de buscar el tratamiento más indicado. El dolor de muelas suele star causado por:
Caries
Aparición de las muelas del juicio
Dolor en los oídos o sinusitis
El sarro
Lesión o golpe en la mandíbula
Algunos de los remedios caseros para quitar el dolor de muelas se encuentran en nuestra cocina y son el hielo, el perejil, el ajo o el clavo
Tener dolor de muelas es, muchas veces, algo casi insoportable, por ello lo más adecuado si te sucede es que acudas directamente a tu clínica dental de confianza.
No obstante, si no es posible que vayas al dentista, siempre es buena opción probar con uno de estos remedios caseros que te ayuden a sobrellevar el dolor hasta que puedan tratarte.
Remedios caseros para el dolor de muelas
Seguro que tras identificar la causa te preguntarás qué hacer si te duele la muela. Pues bien, vamos a ofrecerte una serie de remedios caseros para eliminar el dolor de muelas:
Aplícate hielo
Si existe una caries avanzada y terminas desarrollando un flemón, es conveniente que te coloques hielo en la zona externa de la mandíbula. El frío ayuda a disminuir un poco la hinchazón y aporta cierta insensibilidad pasajera.
Para evitar hacerte daño, recuerda envolver siempre el hielo en alguna tela o toalla, para que no haga contacto directo con tu piel. Lo más aconsejable es que apliques el hielo durante unos 15 o 20 minutos.
Haz gárgaras con agua y sal
Tras la extracción de una muela es frecuente notar cierta molestia en la zona intervenida en los días posteriores. En esta circunstancia, un enjuague a base de sal marina (una cucharada) y agua te ayudará gracias a su poder cicatrizante.
Este remedio casero para el dolor de muela es bastante útil también si tienes una herida en la mucosa, como una llaga o afta. Ten en cuenta que la boca es un medio húmedo, por lo que cualquier lesión requiere de más tiempo para curarse.
Aún así, las gárgaras contribuyen en una cicatrización algo más rápida para que el postoperatorio de la extracción sea más llevadero. Si tienes una llaga, también puedes recurrir a productos específicos de venta en farmacias.
Utiliza el hilo dental
Ya hemos comentado que la acumulación de restos de comida puede ser el origen del dolor. En tal caso, la higiene profunda con la seda dental y los cepillos interproximales pueden mejorar el estado de tu boca y reducir las molestias.
Esto resulta especialmente útil cuando, al cerrar por completo la boca, notamos restos de comidas que hacen presión sobre las muelas. Esta sensación tan incómoda puede afectar también a las encías, especialmente si es un alimento duro, por lo que el dolor en este caso peude extenderse hacia más allá de la propia pieza dental.
Recuerda que un irrigador bucal resulta tremendamente beneficioso para limpiar los recovecos de la boca, sobre todo los espacios interdentales.
Plantas más allá del perejil
Sí, has leído bien. Los diversos compuestos del perejil son realmente útiles a nivel preventivo para el dolor de muelas, ya que reduce la carga bacteriana de la boca.
Pero además de esta planta que podemos encontrar en cualquier cocina, hay otras cuyo efecto antimicrobiano está demostrado en varios estudios.
La hoja de la granada, la guayaba o incluso la pimienta rosa tienen un resultado muy positivo a la hora de controlar la actividad bacteriana en la boca.
Aplícate aceite de clavo
Del mismo modo, el clave es una especia que cuenta con múltiples propiedades antisépticas y anestésicas. De hecho, la aplicación directa de un aceite a base de clavo servirá como prevención para evitar que se desarrollen las bacterias dentro de la boca.
Si no dispones de aceite de clavo, es posible optar por moler unos 4 clavos para obtener un polvo que introduciremos en una bolsita fabricada con un filtro de café.
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