Cómo evitar que hormigas, moscas y cucarachas invadan la cocina en verano

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Moscas, hormigas y cucarachas pueden campar a sus anchas por la despensa y el resto de la cocina si no vigilamos bien que no se descontrolen, sobre todo durante estos meses de verano.

Hormigas


Llegamos a casa y nos encontramos con una fila de hormigas en dirección a algún residuo de alimento radicado en algún lugar escondido de la cocina. Difícilmente encontraremos una hormiga sola, porque son insectos sociales que forman colonias complejas. La mayoría de las hormigas se han adaptado a alimentarse de una importante variedad de fuentes de comida y, si bien no es un insecto peligroso, sí puede traer consecuencias cuando se reproducen demasiado e invaden la cocina en forma de pequeños y ordenados ejércitos.

Suelen dañar los alimentos y entrar en los contenedores. El objetivo final de las hormigas es recolectar comida y llevarla a su nido para alimentarse. Para eliminarlas debemos ir al origen del problema, es decir, descubrir hacia dónde se dirigen, y dar con el nido. Podremos así atacar el problema de raíz. De lo contrario, sólo eliminaremos una parte muy pequeña del problema. Pero si lo que queremos es no tener que verlas en ningún lugar debemos:

Mantener unas condiciones de higiene adecuadas y no tener alimentos a la vista.

Eliminar los residuos de comida y líquidos que queden de las comidas tan pronto como sea posible y barrer para que el suelo tampoco tenga residuos.

Además de dulces, las hormigas también se interesan por las bolsas de basura. Es importante no acumular mucha basura y mantener el cubo cerrado.

Mantener los envases de alimentos cerrados herméticamente.

Otro punto que debe tenerse en cuenta es la comida de las mascotas, si hay en casa. Si queda comida en su plato es posible que unas horas más tarde las hormigas se hayan apoderado de ella. Por tanto, pondremos la cantidad justa de comida y llenaremos el plato cada vez que el perro o el gato tenga que comer. Si sobra comida, la guardaremos en un lugar seguro para la próxima vez. Debe tenerse en cuenta que se trata de uno de los lugares favoritos de las hormigas.

La eliminación de las hormigas con el uso de repelentes químicos debe hacerse con precaución porque, entre otros riesgos, pueden causar reacciones alérgicas. Una alternativa a los químicos son los repelentes naturales como plantas aromáticas como menta, orégano, lavanda, laurel o albahaca. Las hormigas no suelen suportar el olor que desprenden.

Tampoco soportan el limón porque el ácido que contiene las desorienta mucho. Puede usarse el zumo del limón o dejar la piel cerca de donde se encuentran las hormigas. Tampoco les gusta el café o el vinagre, ambos con un fuerte olor que les resulta desagradable.

Aqui te damos mas remedios faciles para eliminarlas de tu hogar

Trucos caseros, fáciles y eficaces, para evitar las hormigas en casa

El calor y la humedad del verano propician la aparición de plagas muy diversas. Y aunque algunas son más peligrosas que otras, sin duda hay un insecto que puede llegar a ser realmente molesto por cómo invade nuestras casas, e incluso nuestros alimentos, con total tranquilidad.

Hablamos de las hormigas, un animal realmente importante para la biodiversidad del planeta, pero que puede llegar ser un problema persistente cuando se cuela en nuestro espacio.

En España hay registradas cerca de 300 especies de hormigas, algunas de las cuales proceden de otros continentes. Según explican desde la empresa de control de plagas Anticimex, la mayoría de estos insectos viven en el campo, pero a menudo las especies invasoras no pueden competir con las nativas por los recursos y se trasladan al interior de los edificios, donde tienen más facilidades para subsistir.

Las hormigas encuentran en nuestras viviendas las condiciones óptimas para instalarse. Aquí disponen de una buena climatización, rincones donde construir sus nidos sin ser detectadas y, sobre todo, muchos restos de comida que recolectar.

Una vez aparecen, son muy difíciles de echar completamente. Por eso, la mejor estrategia que podemos seguir si no queremos convivir con cientos de ellas es la prevención.

La prevenciónCerrarles el paso: ¡ojo a las grietas!


Por su tamaño, lo tienen muy fácil para colarse en casa a través de grietas, pero dificultarles el paso tampoco es complicado. Basta con utilizar silicona o yeso para sellar los agujeros por los que podrían entrar. Al mismo tiempo, esto les quita espacios donde de otra forma podrían establecer sus nidos. Debemos revisar especialmente las grietas de la cocina, aunque igualmente pueden instalarse en cualquier habitación y desfilar desde allí en busca de comida.

Matarlas de hambre: ¡nada de migas!


Ese es otro de los frentes que debemos vigilar. Para evitar plagas, debemos procurar que no encuentren en nuestros hogares una fuente de alimentación. Esto puede ser complicado, ya que las hormigas exploradoras sacan partido a su olfato para detectar comida y orientarse, de manera que siempre saben el camino que deben seguir. Además, aunque sienten predilección por las sustancias azucaradas, les vale cualquier tipo de materia orgánica.

La clave para que no aparezcan es muy sencilla: mantener una buena limpieza en casa, fijándonos sobre todo en la cocina y el comedor. Después de las comidas, hay que asegurarse de que no queden restos en ningún sitio. Es decir, hay que barrer y pasar una bayeta por las distintas superficies donde utilizamos alimentos de forma rutinaria. Y en este ámbito no nos olvidemos de los electrodomésticos; pasar la escoba bajo la nevera o retirar las migas del interior de la tostadora puede ahorrarnos futuras invasiones.

Vigilar las sobras y las fugas de agua


También es conveniente lavar los platos al acabar de comer, ya que las sobras pueden atraer hormigas hacia el fregadero, donde además encontrarían agua. En esta misma línea, es importante que nos aseguremos de reparar fugas de agua si las tenemos, porque la humedad puede ser otro reclamo.

Los dulces, en recipientes herméticos


Siguiendo con la comida, debemos controlar con especial atención los lugares donde la almacenamos. Hay que limpiar de vez en cuando los estantes y armarios, sobre todo si hemos derramado algún alimento. Y aquellas cosas más llamativas para las hormigas, entre las que destacan productos dulces como el azúcar o la miel, deberíamos guardarlos en recipientes cerrados, herméticos. Con todo, no olvidemos que pueden comer cualquier cosa, así que los cubos de basura deberíamos vaciarlos con frecuencia.

Repelentes caseros


Si pese a nuestros esfuerzos, un día nos encontramos con una hilera de estos insectos paseando por nuestra cocina, existen formas de volver a expulsarlas. Las más directas son contactar con expertos en control de plagas o comprar y aplicar el insecticida que nos parezca más adecuado. Pero también hay métodos caseros eficaces, por si queremos echarlas en lugar de matarlas.

Vinagre


De la misma forma que las hormigas adoran los alimentos azucarados, no soportan el olor del vinagre. Mezclado con agua a partes iguales, se puede rociar por las zonas de paso habituales, y veremos que el número de exploradoras se reduce drásticamente en muy poco tiempo. El vinagre, además, al ser tan fuerte elimina los rastros de olor que les sirven de guía, por lo que es difícil que vuelvan a detectar el camino que seguían dentro de nuestras casas. Es uno de los múltiples usos del vinagre que quizá desconocías.

Limón


Algo muy parecido ocurre con el zumo de limón. Si rociamos los suelos con un par de cítricos exprimidos, las hormigas también irán desapareciendo. Solo que en este caso nuestra vivienda olerá bastante mejor que con el vinagre.

Sacos de olor de menta, granos de café…


En general, podemos eliminar a las hormigas con ciertos olores llamativos. Hierbas y especias como la menta, el laurel, el ajo o incluso los granos de café pueden servirnos de repelentes caseros. Podemos esparcirlos por el exterior de la casa si sabemos por qué zonas entran, a modo de pesticidas caseros. Pero si no estamos seguros, podemos meter alguno de estos ingredientes en bolsitas de tela y guardarlas en cajones y estantes, como se hace en los armarios con los productos antipolillas.

Tiza y polvos de talco


La tiza y los polvos de talco también sirven para ahuyentar a estos insectos. La forma más eficiente de usarlos es esparcirlos en los puntos de acceso, ya que si intentamos marcar todo su recorrido, seguramente acabemos con media casa sucia por el polvo.

Bicarbonato con azúcar


Por último, nos funcionará también mezclar a partes iguales bicarbonato de sodio y azúcar. Esta mezcla es nociva para las hormigas, por lo que huirán de ella cuando la detecten. Echándola por sus zonas de paso, los insectos abandonarán nuestra vivienda en muy poco tiempo.

Te dejamos con otros trucos caseros acontinuacion…

Trucos caseros para eliminar las hormigas en casa

En casa, algunas personas optan por insecticidas para eliminarlas, pero existen formas naturales de ahuyentarlas.

Las hormigas domésticas son en general inofensivas, pero pueden volverse molestosas cuando su número aumenta de forma notoria. Existen unas 13.000 especies de hormigas en el mundo, la diferencia de tamaño va de las que miden un milímetro a las de 30; el único continente al que no han llegado es a la Antártida.

En casa, algunas personas optan por insecticidas para eliminarlas, pero existen formas naturales de ahuyentarlas, así se evita la exposición a químicos que pueden ser perjudiciales tanto para el ser humano como para las mascotas.

Vinagre. Un elemento que se puede conseguir en la tienda y que es usado por muchos para preparar sus alimentos. Las hormigas no lo soportan. Mezcle un poco con agua y rocíe su piso, puede usar un atomizador para mayor comodidad.


Canela. Puede espolvorear esta especia por los lugares donde pasen las hormigas. Lo recomendable es hacerlo constantemente, de otra forma no funcionará.


Limón. El ácido cítrico que contiene esta fruta perturba su sentido de orientación. Lo ideal será usar un atomizador y rociar el jugo de limón por donde pasen los insectos.


Aceites esenciales. Específicamente el de menta ahuyentará exitosamente a las hormigas; el penetrante olor de esta planta impide que puedan comunicarse bien.


Azúcar con bicarbonato de sodio. Las hormigas se sentirán atraídas por el azúcar, pero el bicarbonato en nocivo para ellas. Puede mezclar estos productos solos o agregue agua para obtener una pasta. Coloque en los sitios donde circulan.


Café. Coloque granos de café en las grietas donde están las hormigas; el olor es muy agradable para los seres humanos, pero las hormigas no lo soportan. Huirán al percibirlo.


Lavanda. No es solo efectiva para las hormigas, las moscas tampoco soportan el olor de esta planta. Puede preparar una infusión de lavanda y esparcirla con atomizador en el área afectada. También puede usar aceite esencial.


Naranja. El fuerte olor de esta fruta es insoportable para las hormigas. Puede esparcir las cáscaras en los sitios por donde circulan o congregan estos insectos.


Ajo. Licue dos cabezas de ajo con agua, rocíe en las áreas invadidas por las hormigas. Puede agregar clavo de olor para volver más fuerte el olor intolerable por estos insectos.


Talco o tiza: Repelentes naturales de hormigas. Espárzalos en los puntos de la casa por donde ingresan. (I)

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